Missionary Work / Obra Misionera

     by Byron Pellecer, WDC Associate Conference Minister (Texas-Based)

Through practice and experience, I have learned that every church plant is completely different. My church planting work in South Florida, in Virginia and in Kansas were completely different, from geography, the most obvious, to demographics and culture.

Each one of these church planting ministries was missionary work. People’s culture, values, political views, religions, as well as how people live, work, study and play, are some of the key components that help a church planter to understand the landscape of the intended region to be reached with God’s redemptive Good News.

Missiologist Ed Stetzer affirms that “The missional church planter is performing an ‘exegesis’ of the target culture.” Which means to show the way or to guide, to interpret or explain. For him, “to exegete the culture is to study the setting in such a way that one receives guidance for understanding the meanings of cultural patterns, systems and behaviors.” These and other realities might explain why every established or emerging church is totally different.

On the other hand, every one of these realities will enrich the life of the church plant initiative and later, it will shape its vision. These contexts serve as entry points to connect and build relationships with the community.

Case in point, a week ago, Iglesia Menonita Aposento Alto, our WDC Wichita church plant, reached out to its neighbors to join them in celebrating their first anniversary since Pastor Jaime Cazares began serving as church planter. Congregants went door by door greeting, connecting and inviting their neighbors to celebrate and feast together. Aposento Alto became aware that the day after their celebration was “back to school” day as well. Consequently, they talked, planned and prayed together for Christ’s Spirit to bless those who will be invited and for those that will respond to the invitation.

Furthermore, they also invited and requested assistance from current and former sister churches. God was glorified amongst them, around 71 people attended this gathering.

What makes this experience more interesting is that at least 42 attendees were people from the neighborhood who are not attending a church yet.

In addition, new friendships were established like Crescencio who loves to play the accordion. In the words of Pastor Jaime “He is the first person who I met at a garage sale; it turns out that he plays the accordion. The goal was to reach him and his family with God’s redemptive love.” Out of this new friendship, Crescencio’s family began to attend Aposento Alto’s worship celebration.

Crescencio also attended the outdoor anniversary celebration and played the accordion and sang hymns with Pastor Jaime.

Unless we live incarnated lives in our communities by establishing a relationship with them, it would be almost impossible to “understand the meanings of cultural patterns, systems and behaviors” of our society.

———————————-

Obra Misionera
by Byron Pellecer, WDC Associate Conference Minister (Texas-Based)

A través de la práctica y de la experiencia, aprendí que cada iglesia que se planta es completamente diferente. El trabajo ministerial de plantación de iglesias en el sur de la Florida, en Virginia y en Kansas fue completamente diferente en geografía -por mencionar lo obvio- diferentes en su demografía y en cultura.

Cada uno de estos ministerios de plantación de iglesias fue una obra misionera. La cultura, los valores, las opiniones políticas, las religiones y dónde vivían, trabajaban, estudiaban y jugaban las personas fueron algunos de los componentes claves que ayudan al plantador de iglesias a comprender el panorama de una región donde se desea compartir el evangelio redentor de Cristo.

Por un lado, Stetzer afirma que “el plantador misional de iglesias debe hacer una ‘exégesis’ de la cultura a la cual quiere alcanzar.” Lo que significa mostrar el camino o guiar, interpretar o explicar. Para él, “Interpretar o entender la cultura es estudiar el entorno de tal manera que uno recibe orientación para comprender los significados de los patrones, sistemas y comportamientos culturales”. Estas y otras realidades podrían explicar el por qué cada iglesia establecida o emergente es totalmente diferente.

Por otro lado, cada una de estas realidades enriquecerá la vida de la iglesia emergente y más tarde, moldeará su visión. Estos contextos sirven como puntos de entrada para conectarse y construir relaciones con la comunidad.

Por ejemplo, hace una semana la Iglesia Menonita Aposento Alto una iglesia emergente de la Conferencia de Western District en la ciudad de Wichita se acercó a sus vecinos para invitarlos a la celebración de su primer aniversario. Los congregantes fueron puerta por puerta saludando, conectando e invitando a sus vecinos a celebrar y festejar juntos. Aposento Alto se dio cuenta de que el día después de su celebración es el día “inicio del año escolar”. En consecuencia, hablaron, planificaron y oraron juntos para que el Espíritu de Cristo derramara Su bendición sobre aquellos quienes serían invitados y por aquellos que responderían a la invitación.

También invitaron y solicitaron ayuda de las iglesias hermanas actuales y de las anteriores. Dios fue glorificado entre ellos, alrededor de 71 personas asistieron a esta reunión.

Lo que hace que esta experiencia sea aún más interesante es el hecho de que por lo menos 42 asistentes eran personas del vecindario y que todavía no asisten a la iglesia.

Además, se establecieron nuevas amistades como el caso de Crescencio, a quien le encanta tocar el acordeón. En palabras del pastor Jaime Cazares “Él es la primera persona que conocí en una venta de garaje; y descubrí que le gusta tocar el acordeón. El objetivo era llegar a él y a su familia con el amor redentor de Dios”. De esta nueva amistad, la familia de Crescencio comenzó a asistir a la celebración de júbilo de Aposento Alto. “El Chino” asistió a la celebración del aniversario al aire libre donde tocó el acordeón mientras cantaban himnos con el pastor Jaime.

A menos que vivamos vidas encarnadas en nuestras comunidades a través del establecimiento de relaciones amistosas, sería casi imposible “comprender los significados de los patrones culturales, sistemas y comportamientos” de nuestra sociedad.

Subscribe to News via RSS

Comments are closed.