Hispanic Ministry

Biblioteca – Digital Anabautista
Spanish digital Anabaptist online library


¿Cómo se da el crecimiento de la iglesia?   July 17, 2018
 Byron Pellecer, WDC Associate Conference Minister (Texas-Based)

Hay todo tipo de expectativas y suposiciones sobre cómo se debe llevar a cabo el ministerio en una congregación establecida. Las iglesias emergentes no son inmunes a esas expectativas y suposiciones. El crecimiento numérico es uno de ellos.

Permítame preparar el escenario bien. Estoy de acuerdo en que el crecimiento numérico y espiritual son importantes para la iglesia establecida y para la emergente y, sin embargo, debemos estar conscientes de que las vidas de incontables personas están siendo tocadas por el ministerio de la iglesia y que quizás nunca asistirán ni se harán miembros de nuestras congregaciones.

Por lo menos tres formas o prácticas comunes en el crecimiento de la iglesia:

Está el crecimiento biológico. Esto sucede cuando las familias de la iglesia tienen bebés y estos consecuentemente crecen en la iglesia.

Está el crecimiento por transferencia de la membresía. Esto ocurre mayormente cuando los creyentes comprometidos deciden buscar membresía en otra congregación establecida.

En ciertos casos, después de un proceso de discernimiento, algunos de estos individuos deciden que, en vez de unirse a una iglesia establecida, les sería mejor participar con una congregación emergente.

Y hay crecimiento a través de evangelismo y alcance. Este evangelismo ocurre cuando el fiel Cuerpo de Cristo -individual y colectivamente- comparte la historia de su conversión personal y de su andar con Jesús. Compartir el evangelio es invitar a otros a entrar, vivir y compartir el reino de Dios. La fuerza impulsora es la continuación de la obra redentora de Dios.

En otras palabras, es una invitación para que los individuos comiencen su peregrinaje en la fe y formación cristiana. Esta formación debe incluir el llamado, el equipamiento y ser enviados.

Por lo tanto; el evangelismo, el discipulado y la misión no pueden ni deben separarse el uno del otro. De hecho, debería ser parte del ADN de la iglesia.

Pero la pregunta sigue siendo: ¿Cómo ese da el crecimiento de la iglesia?

Mi argumento es que parte de la respuesta está en el desafío y en la invitación a unirse a la obra redentora de Dios quien ya está obrando en nuestros barrios. En otras palabras, a ser misioneros locales.

El desafío frente a nosotros es “estar alertas a la actividad de Dios en nuestras ubicaciones a lo que puede ser una señal de un grupo emergente”. La invitación es para que las “congregaciones -y los individuos- comprendan que la creación de nuevas congregaciones es una actividad esencial y natural de cada iglesia saludable “.

Además, cuando las congregaciones establecidas participan en iniciativas de plantación de iglesias, tienden a experimentar revitalización y se inspiran para que el mensaje del Evangelio avance en sus comunidades y hacerlo conforme el Espíritu del Señor les guíe.


Haciendo Nuevos Amigos, June 19, 2018
 by Byron Pellecer

Mientras caminaba y oraba por el vecindario de Wichita, KS me detuve en un café. Comencé a leer y de repente me ví sumergido en la lectura del libro, “El Arte de hacer Vecinos”, cuando “Skip,” hasta ese momento todo un extraño, me preguntó sobre lo que leía. Este fue el punto de partida para nuestra conversación que duró dos horas. Aprendí mucho sobre mi ciudad en labios de mi nuevo amigo.

Mientras tanto, en la iglesia que estábamos iniciando, reflexionábamos sobre Lucas 9: 1-6. De esas reflexiones surgió el lema “Ven y ve, ve y cuenta” y que a su vez se convirtió en el enfoque misional y la fuerza motriz que nos ayudó a conectarnos y a construir relaciones con nuestros vecinos. Bajo la guía y el poder del Espíritu Santo, tal enfoque se convirtió también en la invitación para experimentar a Dios en formas frescas y para experimentar la fe cristiana en nuevas maneras.

Las iglesias en los hogares enfatizaron la importancia de construir una buena relación con amigos e invitar a conocidos y vecinos a que vengan, vean y experimenten la presencia de Dios. Usamos diferentes métodos de evangelización y discipulado, familiares para nuestra tradición Menonita, como conversaciones amistosas e informales, convivios y actividades al aire libre con juegos.

A este punto, la vida de la iglesia y el culto corporativo se descentralizaron del uso de un edificio a una práctica y exposición más orgánicas, como grupos pequeños. Tal práctica abarcó una hermenéutica comunitaria, haciendo discipulado, la adoración, el testimonio público y clases de inglés para personas que solo hablaban español.

Nos encontramos con muchas personas llenas de sueños y buscando oportunidades para ser productivos y exitosos. Sin embargo, muchos de ellos carecían de destrezas manuales o de educación superior o eran indocumentados la cual les obstaculizó tales metas y sueños. En muchos casos, a pesar de tener las habilidades y la educación, los sistemas estructurales ya sean nacionales, estatales o locales les impidieron que tuvieran acceso a esas oportunidades.

Los efectos de la recesión económica, las duras y cambiantes leyes de inmigración fueron y siguen siendo la causa principal de que los inmigrantes no puedan encontrar empleos estables ni establecerse en un lugar específico. A pesar de las adversidades que enfrentaban, vimos la mano de Dios obrando en sus vidas y nuestras oraciones incesantes fueron y siguen estando con ellos.

En consecuencia, es imperativo prestar atención al mover del Espíritu Santo y al estar dispuesto a conocer a nuestros vecinos, independientemente de la condición y estado migratorio, y ser la voz profética de aquellos que están marginados, especialmente, por una hermenéutica herética.

¿Cómo podemos comenzar? Considere tomar una taza de café o té en un lugar público y luego, procure entablar una conversación amistosa con una persona, el resto depende de Dios.


Ve y Encuéntralos, April 17, 2018

by Byron Pellecer

“La iglesia vino a mi casa, ahora yo voy a la iglesia”. Estas fueron las palabras que José compartió con Oscar, quien es propietario de la lavandería Spin City. Esta fue la experiencia que me vino a la mente mientras continuaba reflexionando sobre Lucas 10, la comisión de los setenta.

La conversación de ellos giró en torno a la experiencia de discipulado y transformación de José. Él estaba compartiendo con Oscar sobre su nueva vida como seguidor de Jesús.

Una de las fuerzas motrices para la plantación de iglesias, el crecimiento y la revitalización lo constituye la comprensión de que ya sea que la iglesia es una congregación emergente o establecida, es una comunidad de discípulos llamados y enviados por Dios para dar un testimonio integral de Jesucristo en el poder del Espíritu Santo, para compartir la bendición de la gracia y el amor de Dios, y para ser una señal de la nueva creación en su propio contexto, para lograr un impacto social transformador.

NT Wright afirma que “Ellos (los primeros creyentes) fueron vistos no solo como una agrupación religiosa, más bien  su religión les hizo tener una presencia subversiva dentro de la sociedad romana en general”. En consecuencia, la iglesia debe estar presente en su comunidad en todas las maneras posibles; al hacerlo, podría encontrar personas que probablemente han estado receptivas a escuchar el evangelio de Cristo, para entrar, vivir y, finalmente, compartir el reino de Dios con los demás.

Andar en el camino de Cristo no solo es para encontrar una mejoría para nosotros mismos, sino que también incluye procurar el bienestar de la comunidad. No es un enfoque consumista religioso egoísta. Por el contrario, la iglesia está llamada a una presencia transformadora subversiva; va más allá de la etapa de una resolución o declaración eclesial.

Las palabras de Pablo a Timoteo: “Predica la Palabra; persiste en hacerlo, sea o no sea oportuno; corrige, reprende y anima con mucha paciencia, sin dejar de enseñar.  Porque llegará el tiempo en que no van a tolerar la sana doctrina, sino que, llevados de sus propios deseos, se rodearán de maestros que les digan las novelerías que quieren oír. Dejarán de escuchar la verdad y se volverán a los mitos. Tú, por el contrario, sé prudente en todas las circunstancias, soporta los sufrimientos, dedícate a la evangelización; cumple con los deberes de tu ministerio.” (2 Timoteo 4: 2-5 NVI) son muy desafiantes y alentadores para mí.

Por lo tanto, estoy convencido de que hay muchos “José” en nuestras comunidades quienes están sedientos de escuchar las palabras que vienen de Dios a través de las experiencias personales. A su vez, esas personas también podrían compartir la historia de su Jesús. Nosotros, ya sea  individual o colectivamente, también  enfrentamos al desafío de ir y encontrarlos.


Subvenciones de “Semillas de mostaza”

Se recibió una ofrenda en el Año del Evangelismo en enero de 2018. La Comisión de Recursos de WDC combinó estos fondos y ahora tiene algo de dinero de la subvención para ofrecer a las congregaciones del Distrito Oeste que tienen grandes ideas sobre cómo compartir las buenas nuevas de Jesús en nuevas y creativas maneras, pero no hay dinero inicial. Se otorgarán varias subvenciones de $ 250 cada una. Lea todo sobre las subvenciones de semillas de mostaza y apliqúese AQUÍ.


Dos Iglesias Guiadas por un Pastor: Casa Betania y Aposento Alto en Kansas


WDC Jardín (Boletín mensual)

WDC Jardin, Junio/Julio/Agosto 2018

WDC Jardin, Marzo/Abril/Mayo de 2018

WDC Jardín, December 2017, January, February 2018

WDC Jardín, September, October, November 2017

WDC Jardín, Junio/Julio/Agosto 2017


Colaborando en la Redención, March 20, 2018

Byron Pellecer

Creo que plantar nuevas iglesias tiene que hacerse por las razones correctas y con la persona o grupo correcto. Esto puede ser obvio a simple vista y, sin embargo, como Iglesia seguimos descartando el principio; si es que acaso queremos responder al llamado de plantar iglesias.

Mientras leía los capítulos de Mateo 5 y 28 y Ezequiel 33, fui desafiado y obligado a reflexionar sobre algunas de las tantas razones correctas para plantar iglesias. Es importante recordar que somos mayordomos y centinelas del Evangelio.

Hemos sido invitados a colaborar en la proclamación del reino de Dios. Somos llamados y comisionados para proclamar la “gran narrativa de la redención en Jesucristo” como lo llama Scott Benhase en su libro en inglés  “Done and Left Undone, grace in the meantime of ministry”. También afirma que es importante saber ante quién estamos arrodillados y cuál es el mensaje para uno mismo y para nuestro mundo.

En la primera conversación a través de ‘zoom’, los plantadores de nuevas iglesias en WDC, hablamos sobre estas cosas también. Concluimos que es imperativo entender y dejar en claro que estamos plantando iglesias dentro de la Conferencia de Western District simplemente porque creemos que Dios nos llamó a hacerlo. La formación de nuevas obras debe estar basado en el evangelio de Jesucristo y el contenido de nuestra proclamación debe ser Jesús, las buenas nuevas para la humanidad.

También reconocimos el quebrantamiento y las alegrías que hay en nuestra comunidad y de la misma manera reconocimos el nuestro. Los plantadores de iglesias no pueden acercarse a sus barrios como ‘superhéroes’.

La gente comprenderá mejor el mensaje, el Evangelio, al cual les estamos invitando, cuando puedan llegar a ver nuestra propia necesidad de Dios en medio de nuestras luchas y también de nuestros defectos.

Este principio no se aplica, o está restringido al clero, está destinado para cualquier persona que sigue a Jesús y que practica la Gran Comisión y que además toma en serio la invitación del llamado a la colaboración en la redención.

La conversación de los plantadores de iglesias continuó abordando otros temas, pero todos concluimos reconociendo que debemos ser lo más transparentes, honestos y genuinos como nos sea posible en la medida que nos unimos a Dios en el trabajo misionero en medio nuestras comunidades.

El mundo alrededor nuestro no está pidiendo recetas con un número de pasos a seguir. Creo que la gente quiere ver la historia y realidad de Dios a través de nuestro propio peregrinaje mientras andamos en el camino de Jesús. Al desmitificar el complejo de “superhéroe de fe”, nuestros amigos y vecinos también podrían encontrar su propio camino en la “vía Christi” es decir, en una vida como discípulos de Jesús.


Vivir en tu comunidad, vivir en su historia, February 20, 2018

Byron Pellecer

Mientras sostenía una conversación con otro colega en la Plantación de Nuevas Iglesias, concordamos en la importancia de habitar o permanecer en la Palabra de Dios ya sea individual o corporativamente, o ambos. Nuestra discusión e intercambio se dieron en torno a aquellas narraciones bíblicas que arrojan luz cuando se pretende establecer nuevas comunidades de fe tal y como lo muestra Lucas 10 en la cual se habla sobre la proclamación del reino de Dios y donde el desafío inmediato es a convertirse en misioneros locales.

Por cierto, el contexto de este texto es sobre el discipulado radical. Lo que significa que no se trata solo sobre evangelismo o de un proyecto de servicio comunitario, sino que más bien tiene que ver con el hacer discípulos.

La idea de habitar o permanecer en la Palabra de Dios, es vivir dentro de la historia que se nos presenta y para que podamos escuchar al Espíritu de Cristo reorientando la vida a través de las Escrituras. También tiene que ver con una identidad teológica sana, en mi caso desde una perspectiva Anabautista. Una vez que se hace la reflexión y la conexión con el texto, el desafío es para que la hermenéutica contemporánea se dé antes de implementar tal entendimiento, ya sea para establecer una nueva congregación o para el crecimiento de la iglesia.

Nuestra conversación nos llevó en tantas direcciones las cuales son cruciales en la plantación de iglesias y en el crecimiento de las iglesias locales. Algunos de los temas que surgieron se formularon a través de preguntas como: ¿Qué significa encarnarse en la comunidad? ¿Qué significa ser cristiano hoy? ¿Qué significa ser menonita-Anabautista? ¿Teórico versus practicante? Y la lista de preguntas se hizo interminable.

Nuestro punto de partida y en común en nuestra conversación, fue el hecho de que la única forma de descubrir qué es lo que Dios está haciendo en nuestro vecindario se logra a través de la presencia misma de la iglesia en ese vecindario. Roxburgh en “Misional, uniéndose a Dios en el vecindario” afirma que Lesslie Newbigin lo llama “convertirse en misioneros interculturales en nuestra propia cultura”. Además, esta práctica es relevante e importante tanto para la comunidad de fe emergente, así como para la establecida y donde la voz de la iglesia y de la comunidad es de gran importancia. Como iglesia, ya sea como congregación emergente o establecida, nos enfrentamos con la urgencia de entrar y vivir en la “cultura” que intentamos alcanzar para invitarles a caminar con Jesús.


12/20/2017 – Read about WDC congregation Iglesia Luz del Evangelio in Dallas, TX:  https://themennonite.org/spanish/ministerio-eficiente-en-la-iglesia-luz-del-evangelio-de-dallas-tx/


 

 

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